1- . Las voces de origen índico ó formadas por analogía, cuyo masculino termina en consonante ó en las vocales acentuadas á, é, ó, ú, y el femenino en í (5), sufren las modificaciones siguientes:
a. La c, la g, la l, la n, antepuestas á la vocal final del masculino, y la n final, afirman su sonido en el femenino, convirtiéndose en qu, gu, ll, ñ:
MASCULINO. FEMENINO
Jucó, delgado, juquí.
Langó, cojo, languí.
Barlú, maniaco, barllí.
Oruné, oscuro, oruñí.
Segriton, último. segritoñí.
Por excepcion rara cualcan, cualquiera, es comun
de dos.
b. Todos los demás adjetivos masculinos terminados en consonante se convierten en femeninos agregando la vocal í acentuada: Choror, pobre, chororí.
c. Si la consonante final del masculino es y griega precedida de o, esta o se convierte en a para el femenino: Dutoy, luminoso, dutayí.
d. Pero si la y griega va precedida de otra consonante, el adjetivo no cambia, es comun de dos: Moscaby, embelesado, embelesada.
e. Otro tanto se observa si la final del masculino es l. Como en castellano, la terminacion del femenino es la misma: Jil, fresco, fresca.
2-Todos los adjetivos dentados ó formados del castellano siguen las mismas reglas de su origen: los acabados en e no acentuada son comunes de dos, y los que tienen el masculino en o sin acento terminan su femenino en a:
MASCULINO. FEMENINO
Pernique, inteligente, pernique.
Superbio, soberbio, superbia.
Majarao, bendito, majaráa.